Pero parece que la gran máquina capitalista también se ha dado cuenta. Al más puro estilo Dove (que ya ganó hace unos años su cuota de mercado vendiendo la salud de todo tipo de cuerpos como lo esencial, es decir, quiérete aunque no seas como las modelos, pero eso sí, consume nuestros productos porque, aunque te quieras tal y como eres, no eres una modelo) aparecen por todos los lados programas de televisión, revistas, anuncios, productos de consumo, etc, que buscan transformar en consumidoras a aquellas que, además, tienen que aprender a disfrutar de ellas mismas consumiendo.
¿Fondona o femenina? Si eres considerada fondona por la sociedad, tu salvación es que, consumiendo hasta morir, siempre podrás ser femenina...

¿Pero por qué necesitamos ser femeninas? ¿Qué es eso? ¿Cómo se consigue? Quizá la respuesta estas últimas preguntas esté clara: reproduciendo los patrones que nos han sido asignados tradicionalmente podremos ser fondonas pero seguir manteniendo el statu quo patriarcal.
Los mensajes han pasado de la tralla sin tregua con cuerpos imposibles a la asunción de nuestros cuerpos posibles, pero disimulados. ¿Qué proponen desde estos mensajes? Os adjunto algunos comentarios extraídos de la página de Cuatro. He elegido esta cadena porque está emitiendo dos programas que tienen que ver con esta nueva línea de mensaje acerca del cuerpo, esta que intenta aumentar los perfiles de las consumidoras hacia un grupo más amplio.
En Soy lo que como:
Emi forma parte de uno de los sectores más olvidados y menos reconocidos de España: las amas de casa. Compuesto por diez millones de mujeres, se trata de uno de los grupos de riesgo de sufrir trastornos alimentarios por muchas causas. La principal es que dedican unas 11 horas y media diarias a su trabajo, rodeadas, en la mayoría de los casos, de comida y tentaciones.
El mayor problema de este sector tan olvidado y menos reconocido del Estado lo componen las horas de tentación ante la nevera. Cuatro abre el perfil hasta las mujeres que trabajan (sin remuneración) en casa que, por otro lado, no son únicamente las denominadas "amas de casa", sino todas las mujeres que, aunque trabajen fuera de casa, deben ocuparse de los trabajos de cuidados.
Ahora, el programa Desnudas:
Sonia detesta mirarse al espejo porque no le gustan ni sus caderas, demasiado anchas dice ella, ni su culo. Juanjo tiene el objetivo de aumentar la autoestima de nuestra protagonista, enseñándole a verse guapa, a desprenderse de una imagen equivocada sobre sí misma, y logrando que aprenda a sacarse el máximo partido.
Sonia va a conocer la manera de superar sus complejos de la mano de Juanjo Oliva. Ambos recorrerán tiendas donde se probará la ropa que mejor la sienta, vivirá una sesión de corsetería y ropa interior, pasará por las manos de nuestros especialistas en maquillaje y peluquería y, por supuesto, tendrá que lidiar y salir victoriosa en el enfrentamiento con su mayor enemigo: el espejo.
Lo cierto es que Sonia pasará de ser una chica más bien resignada a no quererse, a una muñequita dulce, guapa y sobre todo feliz, después de su paso por Desnudas.
Sonia, la gran heroína del programa, debe desprenderse de una imagen equivocada de sí misma, sacándose el máximo partido. Para ello, deberá maquillarse, ir a la peluquería, comprar corsetería, ropa interior, la ropa que mejor han considerado otros que le sienta, y, por supuesto, deberá enfrentarse al espejo de la madrastra de Blancanieves.
De este modo, se convertirá en una muñequita dulce, guapa y consumidora habitual de todo este tipo de mensajes, que traen parejo el consumo de una infinidad de productos necesarios para la consecución de tan ansiada felicidad.
Construir muñequitas dulces generadoras de demanda y consumo en el mercado asegura una buena forma de mantener el statu quo patriarcal y capitalista. Y seguir cosificando y dominando el cuerpo de cada mujer es la promesa de dominación de los cuerpos y las mentes de cada una de nosotras, una suerte de expropiación de nuestras vidas.
1 comentarios:
El paso siguiente será incluir en las parrillas de las cadenas a l@s que más consumen y no a l@s que más ganan. "Mira Ramoncín, que bien gasta el truhán! ¡Qué savoir-affaire!"
Y pagarán por consumir, acaso no se hace ya!! Es más, las empresas estarán totalmente subvencionadas según sus consumidores ya que nos dedican semejantes servicios sociales...se llamará el Estado del super-super-super Bienestar...claro que a Alí y a Muagdar les pegarán un tiro en los platós de tv.
Perdona la paranoia. Quería mostrar mi total acuerdo contigo y me ha salido así. Las muñequitas dulces se me asemejan a pasteles de domingo pero yo necesito sentir el paso del tiempo con una niniaaa, no q evolucionen mis técnicas masturbatorias.
Ojala destripen sesenta ratas de las alcantarillas a todos los cirujanos "es-tópicos". Amen
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